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Una necesaria dosis de realidad
Tal como apunté en el artículo del mes pasado Michelle, Patricia y un servidor, viajamos a tierras sayaguesas la última semana de Julio. Como preveía, Michelle, americana de Denver, se llevó una grata impresión de la zona y Patricia, aunque había estado anteriormente, quedó impresionada con la riqueza gastronómica de la comarca y, sobre todo, con el entorno del embalse de Almendra.
Por mi parte, el viaje sirvió como terapia anti-estrés y fuente de inspiración para nuevos artículos porque, cuando vives lejos, resulta un tanto difícil escribir sobre tu tierra, cayendo en ocasiones en una visión mítica, muy pegada a los recuerdos y que, puede resultar en ocasiones, bastante lejana e imprecisa. Por ello empleé los siete días de estancia en Bermillo para empaparme de realidad, realizando continuos desplazamientos por la comarca, visitando lugares que conocía y otros que aún no había podido visitar.
De mi experiencia extraigo una profunda sensación de optimismo. De un año para otro, se observa un notable cambio en la localidad de Bermillo. A la entrada, viniendo desde Zamora, ya se intuye lo que un futuro cercano será un gran polígono industrial. Tengo entendido que varias son las empresas, tanto españolas como portuguesas, interesadas en instalarse en el mismo, lo que garantiza un aumento de la actividad y la generación de puestos de trabajo. En el propio Bermillo, ya casi llegando a la salida hacia Fermoselle, se observa que los trabajos de mejora del centro de salud avanzan a buen ritmo y que el nuevo sanatorio contará con novedosos servicios evitando desplazamientos innecesarios a la capital.
Por su parte, Fermoselle, ha ganado enteros con la inauguración del Centro de Interpretación del Parque Natural, un referente para todo aquel visitante que desee conocer a fondo el entorno de los Arribes del Duero (invito a todo el que pueda a que realice la visita completa del centro y disfrute del documental que, cada hora, se proyecta en la sala de audiovisuales… es todo un lujo).
Además, Fermoselle y el resto de localidades con producción vitivinícola (Cibanal, Pinilla, Cozcurrita, Fornillos…) pueden estar de enhorabuena. Recientemente la Junta ha otorgado la Denominación de Origen a los caldos de la zona del arribe; mención de calidad que ha sido recibida con alegría pues, permitirá una mejor difusión publicitaria y una óptima salida de los productos en los mercados tanto españoles como europeos.
Me quedan muchas localidades y poco espacio, una pena, pues son muchas las iniciativas de desarrollo que me dejo en el tintero. Para muestra, un botón, el Centro de Turismo Rural de Fresnadillo ha recibido una estrella Michelín, que, por lo que intuyo, no es fácil de lograr.
Sin duda, con estas mejoras palpables de los productos y servicios de la comarca, tanto Michelle como Patricia repetirán visita… ténganlo por seguro. |